De amor y otras cosas.


Todo lo que necesito es amor, y...

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As normal as anybody else


Tan normal como cualquiera

ilustracion vectorial adguer.com

Prohibido Rendirse


De Adguer Diseño Multimedia

Diseñe como ayuda a aquellos que buscan algo que les recuerde la mentalidad que hay que tener en la vida.

Impresiones de esta imagen pueden encontrarlas aqui

Ven amiga mía




Aun, no se por qué.


Aun no se por qué me siento de esta manera, en la penumbra y en medio de la soledad infinita de esta dimensión oscura que estoy viviendo, aunque a decir verdad, ese es mi estado de animo permanente.

Ayer, pase la noche y la madrugada de hoy observando la ciudad desde lo alto de la montaña donde se encuentra mi casa, me perdí caminando sin rumbo y llegue a la cima donde encontré un pequeño valle en la meseta, y un peñasco me senté esperando llorar, así en soledad, esperando llorar tan fuerte como quisiera y pudiera hacerlo, sin temor, pero el llanto para liberar mi alma de esta soledad, nunca llego.

Y me quede sentado observando la ciudad entera, aquella la que fue su casa, y las arterias de la ciudad donde vi correr su sangre, estuve meditando y reflexionando en mi tristeza y buscando la respuesta a mis preguntas, pues aun no encuentro donde estuvo mi fallo.

Y me puse a conversar en voz alta con el Dios del Cielo, el verdadero Dios del Universo, no el dios que adora esta prole de mortales. Y mientras pedía perdón por mi fracaso, le pedía también me arrancara la vida para dejar a mi alma descansar en la eternidad, o que al menos me dejara levantar el vuelo y nuevamente renacer entre las cenizas que de mi quedaron en el suelo, envuelto en una piel metálica, aquella que una vez, por estúpido, rechace.

Estuve rogando por entendimiento también, y de entre las estrellas escuche una respuesta, mientras mi piel sentía presencias rodeando mi lugar y se erizaba por aquel sentimiento algo extraño. Y me dijo, “hijo mio ¿por qué llora tu alma por algo que paso, si bien sabias que al final serias tu quien tendría que alejarte y seguir tu camino?”

Sentí el miedo recorrer mi piel y apoderarse de mi corazón, y súbitamente recordé que así fue, que así siempre había sido, que esa era mi vida, y no pude hablar con mis labios otra vez, pero él escuchaba mis pensamientos a la velocidad que estos surgían.

¿Olvidaste que pasabas la noche en tu ventana pensando la manera de confesarle tu realidad, una realidad que muy pocos pueden ver y que tan pronto volviera a mi protección tendrías que marcharte lejos?

Si, lo había olvidado, y le pregunte por que, porque a pesar de lo frió de tu corazón y tus pensamientos, a pesar de la carga que pesa sobre tus hombros, comenzaste a amarla, aun después de todo este tiempo que tu corazón estuvo insensible para soportar las heridas que recibiste, tuviste la capacidad de amar, aunque tu pecho esta vació respondió la voz desde las estrellas, una voz que solo yo podía escuchar.

Le pedí acabara con mi sufrimiento, y se negó, le rogué la noche entera que sacara ese dolor de mi alma, ese insoportable dolor en mis pensamientos y el maldito eco de ella en mis pensamientos, pero solo me respondió que no era el momento, pronto, respondió, pronto.

Recuerda que tu proposito siempre ha sido ese, ayudar a quienes yo te digo que ayudes, y después, cuando su corazón y su alma se ha fortalecido, debes emprender nuevamente el camino sin mirar atrás, solamente podrás quedarte cuando alguien, te demuestre lealtad sin limites y amor verdadero, ahí sera el final de tu caminar, solo entonces podrás regresar a caminar entre las estrellas, solo entonces podrás llevarla contigo.

Me recordó que o soy de esta casta terrestre, lo cual incremento mi dolor al recordad que estoy prisionero en este planeta olvidado. Pero me aseguro que me compensaría el dolor que había sufrido y que me concedería la venganza de mi corazón, siempre y cuando no sintiera pena mi corazón al ejecutar la sentencia de dolor y angustia destrozando el destino de aquellos que actuaron traidoramente.

Acepte sabiendo que no seria nada fácil debido a mi nueva humanidad; hoy vi amanecer, y tuve que volver antes de que todos despertaran, pero al menos ahora podre descansar, aunque el dolor no se vaya, aunque no pueda borrarla de mi mente, se que podre renacer, una vez mas, como el ave de fuego que soy.

Aunque aun no se porque estoy aqui, la razon de mi existencia y el lugar donde provengo, pues cada noche, cada dia de soledad, la nostalgia se apodera de mi corazon.

Hoy la soledad me asfixia.


8 de Agosto 2009

Hoy me costo trabajo levantarme por la mañana, me pesaba el cuerpo como si fuera de metal solido sobre una superficie magnética, el dolor de mi corazón se hizo mas agudo el día de hoy.

Ocultaba el dolor y la enorme soledad de mi vida en conversaciones matutinas con quienes viven conmigo, hablando trivialidades y sonriendo “naturalmente” para no levantar sospechas. Pero en momentos ha sido tan difícil esta hipocresía que casi siento quebrarme por dentro y a punto de revelar el dolor que llevo dentro.

Un día mas, me dije, un día mas, un minuto mas, para soportar esta asfixiante soledad y encontrar la manera de dejar todo atrás, aunque al menos esta mañana, no encuentro la solución.

Sin embargo me pregunto, ¿por que? ¿por que duele tanto su traición, si no la amaba como a las amantes que me rompieron el alma y el corazón? no entiendo la razón y sigo buscando una explicación lógica que me ayude a respirar, porque esta soledad hoy pesa como una maldición eterna y me aprieta para triturarme mientras me asfixia.

Siento ganas de gritar y liberar el llanto con fuerza para desahogar mi alma un poco, pero me ha sido imposible llorar, quizás, ya no queda llanto en mis ojos, quizás mi Dios se apiade de mi dolor y me este arrancando la humanidad para devolverme el corazon insensible con el que naci, y cubrira mi piel con aquella armadura que forge para no sentir mi piel desangrarse en las batallas.

Quizas es solo que no me queda fuerza alguna para seguir peleando y por eso no tengo siquiera fuerza para romper en llanto, quizas sea eso, tal vez, solo sea lo que me queda de corazon, lo que sigue sintiendo en lo profundo la tristeza de haber sido traicionado por alguien que me importaba mucho, y no supo valorar lo que en su mano entregue.

Me cuesta tanto seguir adelante y las drogas no están funcionando como esperaba para poder manejar esta situación, pero no se que otra cosa hacer, no se que mas probar ni a quien acudir en estos momentos de angustia y soledad, quizas solo necesite entablar una batalla para vengarme de aquel que me la arrebato, pero no hay a quien enfrentar, al menos no por ahora.

No quisiera tener que usar el poder que en mis manos fue dejado, para vengarme y asi aliviar mi alma, pero quizas no me quede otra opcion y tenga que dejar que los demonios que mantuve lejos de ella, se deleiten en su carne y el dolor que les causaran a ambos, porque se que desean vengarme, se que quieren hacerles daño, y aun no me decido a dejarlos pasar, pero tampoco me queda fuerza para detenerlos mas.

Quizas solo deba dejarlos ir y mostrarles su punto debil, donde mas daño podran hacer, porque se que el Dios del cielo le ha retirado tambien su bendicion, y ha alejado sus ojos de ella, y espera que yo cumpla mi encomienda; quizas pueda soportar una hora mas, quizas solo un dia mas.

Mañana quizas pueda llorar, sabiendo que mi venganza sera llevada acabo y sus vidas seran destrozadas sin misericordia alguna, tal vez, si puedo soportar una hora mas.

Hundiendome en la penumbra


Agosto 6 de 2009.

Continuo con la bitácora que inicie el día 4 de agosto, ayer, no me quedo animo para nada, ese mismo día, había quedado de comer con alguien que empezaba a conocer, me costo trabajo volver a ser el hipócrita que ocultaba sus peores momentos del resto del mundo, casi no recordaba la fuerza y la energía que se requería para mostrar una sonrisa sincera y “espontanea” para que no supieran lo que estaba viviendo.

No tuve ánimos de trabajar, sentía unas ganas enormes de desahogarme, de llorar como llora la tormenta furiosa, pero fui incapaz, como incapaz fui hoy de llorar, y quería hacerlo, quería desahogar mi alma y limpiar al menos un poco mi apesadumbrado corazón, vomitar el exceso de veneno corrosivo que llevo en mi interior, que corre por mis venas.

Hoy un imbécil se atravesó a mi paso en el trafico, no tenia ánimos para discutir, pero el impertinente pelmazo se empeño en seguir insultando por un rose insignificante, “¿no eres de aquí, verdad?” me dijo, haciendo alusión a la zona que según él era de notable plusvalía, haciendo alusión a su nivel social, sin saber que esa zona fue un basurero, y las insignificantes casas demasiado incomodas.

Si, si vivo aquí, pero mas arriba -le dije, asiendo hincapié en el nivel social que esa área, mucho mas arriba que la suya representaba- sin embargo, por ser tan imbécil siguió pidiendo que me bajara del automóvil, cosa que no quería hacer, pero acercar la cara a mi ventanilla y querer ingresar me obligo a dejar sin rienda la ira que traía guardada por aquella mañana de martes de agosto, cuando aquella a quien crei mi amiga, quien tomo todo de mi, me informo que se había marchado.

Apreté el cuello de aquel pobre diablo, se sorprendió de la fuerza que tome, abrí la puerta y rompí su balance, tomando su cabeza de los cabellos, lo azote con fuerza a su propio vehículo, volví a asfixiarlo con mi mano y a amenazarlo con mi puño cerrado, se sorprendió ver en mi mirada la firme decisión de arrancarle la vida.

La próxima vez, no tendrás tanta suerte” le dije a la vez que lo azote nuevamente contra su automóvil y lo tire al piso, “lárgate y que no te vuelva a ver” le dije a la vez que le di la espalda, y subí a mi auto, nuevamente, me fui aun con ganas de haberle quitado la vida al pobre imbécil, pero luego recapacite en que el individuo no tenia culpa de lo que yo quería hacer.

Cuando volví a casa, comence a golpear las paredes, con fuerza, a patear el muro y la columna del marco de la puerta, esperando que el dolor me hiciera llorar, pero no sentí dolor, mis nudillos sangrantes manchaban la pared, y me detuve, me lave y limpie el desorden.

Nuevamente sentí el impulso de llorar al sentir la abrumadora tristeza de mi fracaso, la traición de alguien que me importaba tanto como para seguir viviendo para poder protegerla hasta mi ultimo aliento.

Pero no pude, no puedo, y el tiempo me impacienta, no tengo ánimos ni cabeza para trabajar, ni para pintar o ver a nadie mas.

Sigo esperando el tiempo de la catarsis para poder liberar mi alma del dolor, la tristeza y la ira.